La todopoderosa Google se está enfrentando a una investigación de la Unión Europea sobre un supuesto caso de, digámoslo finamente, deslealtad hacia la competencia, ya que, lo que presuntamente ocurrió es que, en pocas palabras, Google previno que en sus productos aparecieran, dentro de lo posible, anuncios y enlaces de la competencia.
Ahora mismo el juicio está en ese embrollo burocrático que son las alegaciones de una y otra parte, así que la cosa se puede alargar, y mucho, pero le toca el turno a Google, algo que la Comisión Europea tratará como “materia de prioridad”.
La demanda se interpuso este Febrero por tres compañía, a saber, Foundem (un site inglés sobre comparativas de precios), Ejustice.fr (un site sobre justicia y legalidad francés) y, como no podía faltar a la fiesta, Ciao, de Microsoft.
A todo esto, Google no tiene porque ser culpable, e incluso estas prácticas, depende de la forma y hasta ...