Uno de los servicios de acotadores de URLs por excelencia, Bit.ly, empezará a examinar las direcciones web que acorte, por si estas son maliciosas, con el objetivo de mejorar la seguridad del servicio, aunque la decisión final de acceder o no a esta, seguirá siendo del usuario.
La realidad es que el usuario a simple vista no sabe exactamente lo que está acortando porque simplemente no hay forma de identificar la web resultante, relegando toda la confianza en el servicio acortador de URLs, pero no sólo Bit.ly, sino cualquiera de los existentes, que no son pocos. Tal vez por este motivo algunas soluciones de software de seguridad informática ya incluyen el escaneo de webs acortadas, o más concretamente, de lo que hay detrás de la dirección acortada. Posiblemente las experiencias en este campo sobre las que muy probablemente ya estén trabajando la mayoría de compañías de antivirus del mercado, ha hecho ...