Ya es mas o menos público, que no oficial, que AOL quiere desprenderse del servicio de mensajería instantánea ICQ, en lo que parece un avance más en la reorientación del gigante venido a menos de internet. Como postulantes a hacerse con ICQ se apunta a Google por un lado, y a DST por otro. El primero es algo extraño. El segundo no tanto, ya que no está carente de algo de lógica su posible interés.
Sorprende que se señale a Google como la empresa que podría absorber un servicio que está de capacaida desde hace años, literalmente, y que ahora mismo es un foco de spyware y otras hierbas, y con un sistema de identificación basado en cifras, vetusto, y que atenta contra la facilidad y sociabilidad de lo que mandan los cánones de la web 2.0. Claro que Google puede tirar de talonario y pagar lo que se convenga y reinvente ...