Microsoft parece estar tomando decisiones acertadas cuando se trata del destino de Internet Explorer, que actualmente tiene una imagen de navegador feo, viejo, olvidado y además incompatible con muchos de los estándares de la Web. Es bien conocido que IE6 es una versión abominable, y por lo general es la que causa más comentarios negativos sobre el navegador de Microsoft.
Internet Explorer 7 vino como una actualización que pasó con más pena que gloria. No hubo un gran interés por cambiar de IE6 a IE7, y aunque la séptima versión del navegador no es tan mala como la 6, sigue siendo un producto malo. Después vino el IE8, que ofrecía soporte para algunos estándares, aunque se aplican de manera no muy ortodoxa, además de que el motor de render (Trident) sigue teniendo muchos errores, sobretodo al interpretar código CSS.
Con las nuevas tendencias de la Web, como la adopción de CSS3 Y ...