Comprar followers en Twitter: ¿buena o mala idea?

Si sigues la actualidad de las grandes empresas en Twitter, es muy probable que en algún momento hayas leído que muchas de ellas compran seguidores para aumentar su número, y así hacernos parecer que tienen más éxito del real. De hecho, se trata de una experiencia que muchos emprendedores también llevan a cabo, y por eso es que queremos analizar los motivos por los cuales, particularmente nosotros, desaconsejamos esta medida.

¿Por qué no comprar seguidores en Twitter?

El primer motivo que podríamos mencionar como para que no compres seguidores en Twitter tiene que ver con que el objetivo de esta red social no se encuentra en sumar la mayor cantidad de followers, ni siquiera está cerca de eso. Lo que tenemos que hacer cuando queremos ofrecer un producto o servicio es simplemente aumentar nuestras ventas, los números de las redes sociales los dejamos para quienes anteponen su ego al negocio.

Comprar seguidores followers Twitter

Por otro lado, también tendrás que tener en cuenta que aunque se trata de un nicho que puede ofrecernos un rendimiento realmente alto, anunciarse en Internet a día de hoy no es demasiado económico. Lo mejor que podemos hacer es comenzar poco a poco una campaña nosotros mismos intentando ser fieles a lo que somos capaces de ofrecer, y no cayendo en estos trucos.

Además, aunque tengas un experto en marketing digital que te recomiende que adquieras seguidores en Twitter porque esa es la mejor forma de ganar reputación, tal vez sea prudente que le recuerdes que el que toma las decisiones eres tú, y que si él algún día deja la empresa, el que tendrá que dar las explicaciones por haber comprado la mitad de sus seguidores -por poner un número- eres tú.

Y finalmente, algo que siempre debes saber es que fuera de casos puntuales de compañías de servicios que son en realidad multinacionales orientadas sólo al dinero, la mayoría de los comentarios que una empresa recibe en las redes sociales son positivos, al contrario de lo que se podría llegar a creer.

Fuente: Fama social