El botón dislike de facebook, ¿qué hay detrás?

La introducción del botón dislike de facebook ha sido un tema que ha generado mucha polémica y hoy vamos a analizar qué hay detrás de ella.

Poco después la implantación (allá por 2009) del botón «Me gusta» en Facebook, grandes masas de usuarios sugirieron a los directivos la incorporación de un botón para expresar desconformidad. Bien es sabido que ésto llegó a lo más alto de la jerarquía directiva de la red social, pero estos se negaron por diversas razones. ¿Cuales fueron las razones de negarse?¿por qué ahora acceden? A lo largo de este artículo intentaremos aclarar estos y otros temas.

botón dislike
Fuente: Flickr

La oposición al botón dislike

En primera instancia la cúpula organizativa de Facebook se negó a incluir el botón dislike alegando a que lo único que traería es negatividad. Según decían un botón que expresara disconformidad podría hacer que los usuarios con pensamientos contrarios hicieran complots para boicotear las las publicaciones de sus oponentes. Además esto traería como consecuencia que muchos usuarios dejaran de hacer publicaciones al ver que las anteriores habían generado disconformidad.

Durante mucho tiempo (en términos de tecnología hablamos de 4 o 5 años) la directiva ha defendido esta postura para promover la posibilidad entre sus usuarios y de esta manera conseguir incrementar las publicaciones. De hecho en la actualidad, junto con Twitter, es la plataforma que más contenido genera en todo el mundo.

¿Por qué ahora si?

Mark Zuckerberg ha anunciado recientemente que el equipo de Facebook está trabajando para incorporar el botón dislike a su plataforma. Este cambio repentino de postura ha llamado la atención a muchos debido a que, como comentábamos anteriormente, la directiva se mostraba opuesta a esta idea por los motivos expuestos.

Zuckerberg alega que la introducción de este botón es para que los usuarios de la plataforma puedan expresar empatía de una manera más exhaustiva. Según dice el CEO de Facebook lo que pretenden es suplir las necesidades de una enorme comunidad que aumenta cada día.

Lo que en realidad hay detrás

La verdad es que este cambio de postura tan repentino arroja sospechas sobre esta estrategia. En primera instancia podemos pensar que la plataforma ya abarca una inmensa cantidad de usuarios y genera contenido más que de sobra para preocuparse de que una minoría se sienta influenciada por la disconformidad de la comunidad y deje de publicar. En efecto esta puede ser una de las razones, pero a mi parecer hay algo más.

Lo que Facebook en realidad quiere hacer es tener un conocimiento más exhaustivo sobre la opinión de los usuarios acerca de determinados temas o productos. Esto puede parecer irrelevante, pero hasta ahora Facebook sólo puede medir el grado de conformidad de los usuarios con determinado tema viendo la cantidad de «likes» que tiene. Quizás comparando esta cantidad con el número de usuarios que frecuentan estos temas o haciendo un análisis de sentimientos puede llegar a estimar un nivel de disconformidad respecto a determinada temática, peor no dejaría de ser una aproximación que englobaría tanto a los usuarios opuestos como a los neutrales.

Con la nueva funcionalidad que ofrece el botón dislike, la compañía tiene una variable que directamente mide el nivel de disconformidad respecto a las publicaciones. Nuevamente os parecerá algo irrelevante, pero ¿y si Facebook utilizara estos datos para obtener patrones más exactos de nuestros gustos? Teniendo en cuenta la creciente relevancia de la minería de datos, la tendencia actual es el análisis de datos a gran escala, y cuanta más información aporten dichos datos mejor se adaptarán los patrones generados.

¿En qué nos perjudica esto?

No hay que olvidar que Facebook es una corporación, y el objetivo de todas las corporaciones es ganar la mayor cuantía de dinero posible. La inclusión del botón dislike no es más que otra estrategia medida al milímetro para aumentar sus ingresos. Con el nuevo botón dislike Facebook puede establecer ahora de una manera mucho menos compleja que antes qué temas no son de nuestro agrado, y de esta manera dirigir las publicaciones y la publicidad más acorde aún que antes a nuestro perfil.

Pero esto no acaba aquí, cuando publicamos en Facebook estamos cediendo todos los derechos, tanto de los elementos multimedia como del contenido textual, a la compañía para que esta haga con ellos lo que le venga a placer. Es decir si por ejemplo un partido político quisiera hacer una lista con la gente que le apoya y la que no para tenerla en cuenta a la hora de otorgar ayudas, podría pagar a Facebook para que le proporcionara esta lista.

Esto también lo puede hacer cualquier sociedad que lo desee, resaltando el ejemplo de compañías médicas privadas y aseguradoras, las cuales pueden adquirir también este tipo de información. La consecuencia es que podrían denegar el servicio a los pacientes que siguieran patrones determinados. La conclusión es que Facebook ya tiene el suficiente tirón como para preocuparse de si la gente escribe o no, o si se enfrentan, por lo que este tipo de movimientos suelen tener un trasfondo comercial para otorgarles más beneficios. ¿qué opináis respecto al botón dislike?