Hungría quiere establecer un nuevo impuesto sobre Internet

Aunque ya hemos manifestado que varias instituciones y organismos importantes del mundo tienen la intención de lograr que Internet se transforme en un servicio que llegue a todos los ciudadanos del planeta, y por un precio no tan elevado, otras naciones tienen sus propias consideraciones al respecto, como por ejemplo es el caso de Hungría, que quiere imprimir un nuevo gravamen a las redes locales, y que podría impactar luego en diferentes países.

¿Cómo es el nuevo impuesto en Hungría?

En efecto la noticia a estas alturas es que el gobierno de Hungría está ultimando la implantación de un nuevo impuesto que gravará las transferencias de datos por Internet, y aunque se espera que estos impuestos en realidad afecten directamente a las operadoras, está más que claro que luego se terminarán traduciendo en un aumento del costo de servicio que, en ese último caso, afectará en realidad a los usuarios.

Fuente:  Fayer Wayer
Fuente: Fayer Wayer

De acuerdo a lo explicado por las autoridades locales, cada una de las compañías tendrá que pagar una suma de 150 florines (unos 50 céntimos de euro) por cada gigabyte (GB) consumido en el tráfico de datos. La idea del gobierno y de quienes llevan adelante esta iniciativa, es que con esta pequeña cifra usuario por usuario, se pueda recaudar una cifra cercana a los 65 millones de euros.

Por supuesto, las protestas al respecto tampoco se han hecho esperar, sobre todo en las redes sociales, donde muchos usuarios se quejan que a la hora de que ese impuesto se traslade directamente a los últimos de la cadena de consumo, ellos mismos, en realidad los precios terminarán elevándose incluso más de lo que se debería por la diferencia que se hace sobre lo que cada uno de ellos gasta. Es decir, que las operadoras se aprovechan.

Acusan al gobierno de dictatorial

Balazs Nemes, uno de los hombres que más fuertemente se ha manifestado en contra de esta medida, ha señalado al respecto que “sólo las dictaduras más oscuras desean controlar la Internet, ya sea económicamente o imponiendo su poder. En los países más desarrollados, el acceso a Internet de banda ancha se considera como parte de los derechos humanos. Nosotros pagamos el IVA, los proveedores de servicios de Internet pagan impuestos a las empresas, entonces, ¿qué justifica hacer de la web un lujo cuando hacemos cosas básicas?”.

¿Crees que está bien este impuesto extra sobre Internet?