La CNMC finalmente aprobó el plan de compra de Canal+

Finalmente la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) autorizó la compra de Canal+ por parte de Telefónica y estableció las pautas a cumplir

Fuente:  Wikimedia
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Hacía tiempo que Teléfonica esperaba la autorización para confirmar la compra de Canal+, pero la CNMC no terminaba de definir cuáles serían las condiciones para llevarla a cabo y la empresa de telefonía no estaba segura si valdría la pena el desembolso si además había que realizar medidas especiales que no le sirvieran a la empresa para generar mayores ganancias.

Al final la empresa española tuvo que presentar cuatro propuestas diferentes hasta que consiguió el visto bueno de la comisión. La propuesta definitiva para comprar Canal+ tiene algunas cláusulas especiales que Telefónica no podrá obviar:

Por 5 años deberá ofrecer el 50% de sus canales Premium a otros proveedores a través de ofertas abiertas
Reducir el tiempo de exclusividad que se puede concertar con clientes de 5 a 2 años

El precio final para la compra de Canal+ es de 725 millones de euros y es una de las compras más importantes de Telefónica en los últimos años, marcando el desembarco definitivo de la empresa española de telecomunicaciones en el área de la televisión. La compra del 100% de Canal+ ha sido confirmada tanto por las dos empresas involucradas como por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, agente que vela por la competitividad en las diferentes áreas de la economía española.

La empresa de telecomunicaciones Telefónica ya tenía el 44% de Canal+, pero para hacerse con las acciones restantes tuvo que atravesar un complejo plan de evaluación hasta que una de sus ofertas fue aceptada por la CNMC.

Las condiciones fundamentales del plan aprobado

La CNMC siempre sostuvo que para confirmar la compra de Canal+, Telefónica debía garantizar el acceso a la competencia a sus canales Premium. Finalmente se ha llegado a un acuerdo porque Telefónica pasa a tener contenidos muy interesantes que le reportarán ganancias millonarias y dejarán a la competencia en mucha desventaja. Por ejemplo, Canal+ posee en la actualidad los derechos sobre la liga, la copa del rey y la Champions League, aunque la próxima temporada será Mediapro la que posee los derechos de televisación de la competición continental (a través de GolTV) y también Antena 3 (un partido de los días martes).

Telefónica está obligada a compartir el 50% de sus contenidos Premium con otros proveedores, la cuantía de estos contenidos estará definida por la CNMC. Al final este porcentaje resultó beneficioso para Telefónica porque los principales referentes de la competencia (Orange, Vodafone) querían que se aumentara hasta el 75%.

También se redujo el tiempo de los contratos de adquisición de 3 a 2 años y se agregó una cláusula por la que Telefónica no puede adquirir derechos exclusivos sobre contenidos que no vaya a explotar. Por último, la empresa de telefonía tendrá que limitar sus políticas para captar y retener clientes, renunciando a los compromisos de permanencia y sin la posibilidad de llevar a cabo campañas hasta dos meses después de que un cliente se dé de baja.

Antecedentes de la CNMC y Telefónica

El historial de Telefónica con la CNMC está lejos de ser el más apropiado para compras de este tipo. A fines de 2014 la comisión multó a Telefónica por 26 millones de euros por sus políticas de permanencia. El organismo determinó que las políticas de Telefónica limitaban, de forma totalmente injustificada, la posibilidad de los clientes para cambiar de operador.

En Telefónica estaban convencidos de que no habían cometido ningún crimen y llevaron a cabo diferentes presentaciones frente a la Audiencia Nacional pero la CNCM siguió adelante con la sanción.

La multa al operador estaba fundamentada en la limitación desproporcionada para que los clientes cambien de compañía telefónica. Los costes a los que tienen que incurrir los competidores para ganarle clientes a Telefónica se incrementan mucho y al final es una medida que atenta contra la competencia justa. Si estos contratos siguen vigentes, decían en la CNCM, se estaba eliminando la competencia justa en el sector, algo que la comisión busca lograr desde su fundación.

Las prácticas de contratos de permanencia están en el ojo de la tormenta ya que esta multa millonaria no se aplicó a otras empresas que practican contratos similares. Habrá que ver si ahora que la CNCM autorizó la compra de Canal+ Telefónica finalmente puede hacerse con lasacciones y poner en marcha sus planes para el mundo de la televisión y la telefonía unidos.

Los clientes por el momento no verán muchos cambios en el funcionamiento y rendimiento de sus planes así que resta esperar unas semanas a que empiecen a notarse parte de los cambios que implicarán que el 100% de Canal+ pase a formar parte del mundo de Telefónica. Con un pago de 725 millones de euros, podemos decir que no es una compra pequeña sino una de las inversiones más importantes de Telefónica en los últimos años.