Pruebas a pequeña escala para tu startup

Antes de lanzarte a crear tu propia startup puede ser una buena idea comprobar el funcionamiento a través de plataformas de prueba. Una de estas metodologías se llama Lean Startup y consiste en el lanzamiento primero a pequeña escala de tu producto o servicio, y en base a la respuesta del público ampliar el mercado o centrarse en las mejoras.

Un reconocido emprendedor llamado Eric Ries utiliza una frase muy trillada pero a la vez certera para definir las razones para hacer pruebas a pequeña escala: “Si no puedes fracasar, no puedes aprender”. ¿Quieres saber qué tan rentable puede llegar a ser tu servicio en el futuro? Empieza probando a pequeña escala para no tener tantas pérdidas en caso de que no logres triunfar.

Fuente:  Canasto
Fuente: Canasto

Las ventajas de Lean Startup

Empezar con un mercado pequeño y segmentado permite que el servicio se enfoque puntualmente en la corrección de errores antes de saltar a un mercado más amplio. Por supuesto que supone gastos y una ganancia mucho menor en el corto plazo, pero también sirve como forma de comprobar que lo que ofrecemos gusta al público y puede sostenerse en el tiempo, de lo contrario caerás con más fuerza si lanzas toda la carne al asador en un primer intento sin haber chequeado el comportamiento de los usuarios.

Las startups de mayor éxito suelen tener períodos de prueba extensos, es un tiempo en el que inversores, desarrolladores y clientes se conocen, puedes recibir feedback en menor tiempo y centrar tu atención en corregir todo aquello que no funciona como te gustaría.

Un claro ejemplo de Lean Startup fue Dropbox, el servicio de almacenamiento en la nube líder del momento empezó ofreciendo un video de muestra y a partir de allí habilitó descargas entre los más de 70.000 espectadores. Luego de un tiempo de prueba la herramienta salió al mercado y hoy es una de las marcas de almacenamiento en la nube más fáciles de reconocer.