Un grupo de vecinos de la isla Orcas se construye su propia red de Internet de alta velocidad

En la Isla Orcas, en Estados Unidos, un grupo de vecinos se han puesto de acuerdo para construir su propia red de Internet de alta velocidad cansados de la mala señal que ofrecía el operador de la zona.

A todo el mundo le gustaría poder disfrutar de una conexión a Internet de alta velocidad en su hogar, con la que poder navegar por los millones de portales web que están online sin miedo a que tarden una eternidad en cargar la información. Por desgracia, hoy en día, es no es posible, debido en gran medida al lento despliegue de la fibra óptica, a ciertos problemas con la cobertura o simplemente a la dejadez de los operadores, que en muchos casos no hacen lo suficiente para que sus usuarios reciban la mejor señal posible. Esto es lo que le ocurrían a una comunidad de vecinos que viven en la isla Orcas, en Estados Unidos, que decidieron montar su propia red de Internet de alta velocidad debido a los muchos problemas que tenían con su proveedor.

Conexión intermitente y muy cara

red de Internet de alta velocidad - antenas de radio en los arboles

La isla Orcas se encuentra en un archipiélago dentro del estado de Washington. La distancia de la costa, hace que la señal de red que llega a sus hogares no fuera la adecuada, pudiendo disfrutar como máximo de una conexión con picos de 700 Kbps, una velocidad muy lejana de lo que se mueve en otras partes del mundo, y lo peor de todo, que la tenían que pagar como si de oro se tratase.

Tras mucho conversar con la empresa de telecomunicaciones que ofrece el servicio en la zona y cansados de promesas que nunca se hacían realidad, decidieron coger el toro por los cuernos, y ponerse manos a la obra para crea su propia red de Internet de alta velocidad.

Recibieron apoyo de la asociación sin ánimo de lucro DBIUA

red de Internet de alta velocidad torre de agua

Llevar a cabo un proyecto de esta envergadura, es necesario contar con alguien que tenga conocimientos de la materia. Este grupo de vecinos no iba a ser menos, y para poner en marcha su iniciativa, contaron con la ayuda de la asociación sin ánimo de lucro DBIUA, que fueron los encargados de idear un plan para poder llevar Internet de alta velocidad a la zona, utilizando para ello receptores de radiofrecuencia en los árboles del pueblo.

Todas estas antenas ubicadas en los árboles, a su vez reciben la señal de un repetidor que fue instalado en lo alto de un depósito de agua, que a su vez recibe la señal de una antena ubicada en el continente. Este depósito de agua, era la única estructura capaz de establecer un enlace punto a punto con el continente, gracias a su altura.

Utilizaron un dron para elegir la ubicación de todos los dispositivos

red de Internet de alta velocidad - uso de drones

A la hora de montar toda la infraestructura, los vecinos hicieron uso de todo lo que tenían a mano para crear una red de Internet de alta velocidad lo más estable posible. Para ello, llegaron a utilizar incluso un dron para localizar cuales eran las mejores ubicaciones para instalar cada una de las antenas que forman parte de la infraestructura.

Una vez elegidas las ubicaciones para las radios, cada una de ellas se conectó a una vivienda, que sería la encargada de proporcionar la alimentación para su funcionamiento. También cuentan con los clásicos routers para poder acceder a Internet.

red de Internet de alta velocidad - velocidad de bajada alta

Una vez que completaron toda la estructura, consiguieron crear una red de Internet de alta velocidad que ofrece una conexión que no baja de los 20 Mbps, aunque en ocasiones, esta velocidad puede llegar a alcanzar picos de hasta 40 Mbps, algo que la compañía nunca les hubiera ofrecido.

A cambio de conseguir esta velocidad de navegación, los vecinos tuvieron que hacer un desembolso de 25.000 dólares para montar toda la red. Cada uno de los usuarios que hacen uso de este sistema, han tenido que abonar 150 dólares para ser miembros de la asociación, además de una cuota de 75 dólares al mes por contar con este servicio. Con esto se cubre todos los gastos, incluidos los 900 dólares mensuales que pagan a la compañía StarTouch por el ancho de banda que utilizan.

El problema de este tipo de estructura, es que en caso de ocurrir algún problema, son los propios vecinos los que tienen que asumir los gastos, algo que no les importa con tal de tener una conexión decente.

En el siguiente vídeo que os dejamos a continuación, podréis ver una explicación de cómo llevaron a cabo este proyecto para crear su propia red de Internet de alta velocidad.

¿Qué os ha parecido la iniciativa de estos vecinos para construir su propia red de Internet de alta velocidad? ¿Pensáis que puede servir de ejemplos para otras regiones del planeta que sufren esos mismos problemas? Desde aquí os queremos animar para que compartáis con todos nosotros vuestros comentarios sobre la noticia que os hemos traído hoy.

Las imágenes que acompañan a esta entrada, han sido sacadas del portal arstechnica, donde podéis encontrar más información.