Siguen los problemas en la compra de Canal+

El conflicto de Telefónica para comprar Canal+ sigue vigente

Fuente:  ICMedia
Fuente: ICMedia

La operación de compra de Canal+ por parte de Telefónica debería concretarse dentro de un mes, pero cada vez aparecen más problemas en la operación. Los nuevos datos son aún menos positivos de cara a concretar la compra. Al final la reventa de contenidos a terceros no supone un problema para Telefónica, pero la empresa de telecomunicaciones no está de acuerdo con ciertos aspectos relacionados con la fibra óptica, condiciones que por otro lado la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia no consigue implementar para convencer a las partes, y el reloj sigue corriendo.

En un primer momento se especulaba que el problema iba a ser convencer a Telefónica de revender parte de los contenidos audiovisuales de Canal+ a la competencia, pero al final se ha confirmado que los verdaderos puntos de fricción de la empresa teleoperadora y la CNMC giran en torno a la fibra óptica. Parece que las condiciones del ente regulador no son del agrado de Telefónica, pero tampoco de los operadores alternativos. El choque está enfocado en la comercialización de televisión de pago junto con otros servicios, como sería el acceso de fibra óptica.

Si bien el consejo de la CNMC apunta a autorizar la compra para finales del mes de abril o principios de mayo, todavía falta concretar y cerrar las condiciones en las que se hará la operación. Estas condiciones son ineludibles para Telefónica, que hasta el momento se ha mostrado muy disconforme con el avance de las negociaciones. Fuentes cercanas a la negociación indican que los remedios que pretende implementar Telefónica no evitan la distorsión del mercado de telecomunicaciones y por eso desde la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia no quieren dar el visto bueno sin concretar determinados aspectos relacionados con la forma en la que se comercializará el acceso a redes de fibra óptica.

El mercado mayorista de televisión en la mira

La compra de Canal+ por parte de Telefónica habilitaría la creación de un mercado mayorista de televisión similar al que ya existe con la conectividad ADSL. Esta sería la clave para evitar una concentración del sector y habilitaría a operadores externos, como Vodafone u Orange, a acceder a los contenidos de pago de Canal+ para revenderlos de manera independiente o integrarlos en sus paquetes convergentes.

No hay que olvidar que en la actualidad la televisión de pago se está convirtiendo en uno de los elementos más importantes en las ofertas de servicios empaquetados, uno de los productos que mejores resultados financieros le están dando a los grandes operadores. Mientras tanto, las opciones alternativas de Telefónica no quieren que siga aumentando la distancia al incluir como reclamo los contenidos de Canal+ en la oferta Movistar Fusión.

La opinión de la competencia

En la ronda de consultas previas, los operadores alternativos a Telefónica comunicaron a la CNMC sus recelos ante la operación de compra de Canal+. De acuerdo a Vodafone y Orange la operación podría poner en riesgo el mercado español de telecomunicaciones. El principal temor de estas dos empresas pasa por la creación de un nuevo monopolio para eventos televisivos, donde la fusión de Telefónica y Canal+ sería el paso fundacional para un gigante con una cuota de mercado cercana al 80% en el sector de televisión de pago.

El director de regulación de Orange, Julio Gómez, detallo a finales de enero la necesidad de que la CNMC garantice precios regulados y condiciones de equidad, transparencia y no discriminación para que la competencia acceda a los contenidos audiovisuales de Telefónica. Los expertos del mercado sostienen que el ente regulador debería facilitar las condiciones para que cualquier operador alternativo pueda replicar la oferta del operador dominante (Telefónica) y competir con él mediante las ofertas convergentes.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia está tomando en cuenta estos riesgos en su decisión de habilitar la fusión de Telefónica y Canal+, pero ahora el principal problema no pasaría por la cuestión de los contenidos sino por la infraestructura y la conexión a redes de fibra óptica.

Estrangulamiento de precios

Uno de los grandes temores de la competencia es que Telefónica estrangule la diferencia entre precios mínimos y máximos al comercializar sus servicios de telecomunicaciones en forma integrada. Solamente en España ya hay más de 2,8 millones de abonados a TV de pago que tienen además contratado el servicio junto a otro de telecomunicaciones.

El mercado mira con expectativas y recelo la posible compra de Canal+ porque supondría un nuevo desafío para la competencia y para la lucha en general contra los monopolios y las tendencias dominantes y aglutinadoras en ciertos sectores de las telecomunicaciones. El número total de abonados al servicio de televisión de pago supero en el tercer trimestre de 2014 los 5 millones y por lo visto Telefónica quiere hacerse un hueco en este mercado apuntando fuertemente a las ofertas de contenido televisivo de Canal+.