Sobre las multas a los bloggers si no avisan de los artículos patrocinados

soborno_bloggers

En el país de la doble moralidad, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos  ha aprobado unas directrices que preveen multas de hasta más de 10.000 dólares para los bloggers que no avisen en sus artículos cuando han recibido alguna tipo contraprestación económica o en especies por parte de las empresas representadas en los textos. Resumiendo, la FTC se meterá, a partir del 1 de diciembre en cuanto entre en vigor la normativa, en un pantano del que probablemente no saldrá airoso.

Resulta que ahora se pretende regular las opiniones diciendo el porqué se tiene una u otra opinión. Resulta que ahora alguien pretende decirnos cómo debemos escribir en cada caso. Pero lo mejor de todo, es que se pretende que el eje principal de la nueva era de internet, la conversación, se regule por narices cuando ya hay muchos precedentes de que las cosas en la web 2.0 se terminan regulando por sí solas y con el tiempo. Cada blogger debe ser consciente de lo que acepta y asumir las consecuencias a todos los niveles, porque tarde o temprano se le podría ver el plumero. Y es entonces cuando debe decidir si le interesa más ser honesto con sus lectores, o ser más honesto con su mejor postor, simplemente.

Cuando uno lleva mas o menos tiempo en este mundillo aprende como funciona la historia. Pasa que desvelar esta historia normalmente no conviene. Pero en este normalmente no tiene cabida en estas líneas, así que, sin que sirva de precedente -o tal vez si- vamos a desvelar a continuación lo que todo el mundo sabe al respecto, pero raras veces se comenta en público…

Este tipo de prácticas están en el orden del día en la web 2.0; algunos bloggers avisan cuando escriben un post patrocinado, otros lo hacen si avisar, y otros aseguran abiertamente que no se venden a nadie, aunque cuando convenga hacen lo que les vaya mejor . España no es una excepción, con la diferencia de que algunos bloggers ya tenemos separados los conceptos información por un lado y opinión por otro.

Hay que tener en cuenta que muchos bloggers no van (vamos) por libre, sino que formamos parte de una estructura de blogs organizada y respaldada por un proyecto empresarial; luego, estamos supeditados a los pagos de la empresa, no a los de los anunciantes. Evidentemente, el blogger siempre puede estar jugando a dos bandas, pero tarde o temprano choca con la opinión general si el asunto roza el descaro. También es cierto que en los últimos tiempos el hablar positivamente de un producto se entiende como una publicidad encubierta cuando el texto no está en concordancia con las experiencia y opiniones de los lectores; suena a como si los redactores no tuvieramos derecho a tener una opinión, pero el lector parece que siempre tiene derecho a ponernos a caldo -que no poner a caldo el texto- aunque ese ya es otro tema.

Normalmente, o así debería ser, o por lo menos siempre lo es en mi caso, los que escribimos en blogs con marco empresarial somos usuarios antes que redactores, y hablamos en base a nuestra experiencia, pero eso no implica que no podamos hablar -ni bien ni mal- de un producto si se nos paga por ello. Más sencillo: por mi parte, si debo escribir un post patrocinado, lo escribo, lo aviso en el texto, y me quedo tan ancho. Ese es el post de información, el post de esto es lo que hay; ese post que dice que el producto es así, pero sin tildarlo de malo o bueno, revolucionario o innovador, y palabras que tan bonitas quedan en las notas de prensa. No tienen nada de malo los posts patrocinados, porque simplemente, dan de comer a gran parte de la blogosfera. Y estos posts no tienen nada que ver con las opiniones del redactor, siempre y cuando se especifique, -una vez más- lo que es información (en este caso se entiende que pagada por el anunciante) de la opinión del autor.

Seamos sinceros. En esta selva de la blogocosa todos queremos pillar cacho, y cada uno se gana la vida como buenamente puede; hay quien se permite el lujo de renunciar a los posts patrocinados, y hay quien no puede hacerlo. Y hay quien le interesa mantenerse en su línea pública cuando en realidad hace justamente lo contrario sin que su su audiencia se entere, porque simplemente no tiene otro remedio. Y hay quien en una misma pagina -yo mismo, hace menos de 2 semanas- cuelga un post patrocinado y horas después cuelga otro poniendo el producto y/o empresa a parir, y no tiene porque pasar absolutamente nada. Y si pasa -como en más de una ocasión- se puede sufrir algo parecido al efecto Streisand y en fin, publicidad para todos. A base de palos se aprende, tanto empresas como bloggers; claro que a veces hay que haberse pillado los dedos para tocar de pies en el suelo.

Unos priorizan a sus lectores, otros a las empresas, y otros, como la mayoría de políticos, quieren quedar bien con todo el mundo. Pero pretender poner control ante estas prácticas en la red creo que es, como ya se ha dicho tantísimas veces, poner puertas al campo, o empezar la casa por el tejado en un momento que se podría decir que se están sentando los cimientos.