Telefónica compra el 90% de Tuenti: Si no sabes hacerlo tu mismo, cómpralo hecho

Durante los últimos días ha revivido un rumor que ya hace tiempo que sonaba por la red, y parece que durante las próximas horas de hoy miércoles va a haber un comunicado oficial. Telefónica ha cerrado el acuerdo de compra del 90% de Tuenti por un importe estimado en unos 70 millones de euros, casi la totalidad del valor estimado actual de la red social. En los últimos días ha habido diversos bailes de directivos de empresas con interés en que la operación fructificase, los cuales ya vaticinaban que algo así estaba a punto de pasar.

Tampoco será nuevo de hoy que los expertos en el tema desmenucen la operación y expliquen las consecuencias de la misma, mientras muchos expertos harán uso del ya lo decía yo y no me hicisteis caso, utilizando un lenguaje tan técnico que a la mayoría se nos escapa, recogido en gran parte en la guía actualizada de la cancamusa. Y como yo no pertenezco a ninguno de estos, me voy a ceñir a algo en todo esto que es patente pero, como no vende, apenas se comenta. La cosa gira básicamente alrededor de 4 conceptos, y por este orden: éxito, copia, fracaso y talonario.

Aquí no cuenta lo exitosa que puede ser -o no- la operación y eso de que España se pone a la cabeza de las grandes operaciones en la red , no me lo trago. Aquí lo que se demuestra es que la pasta lo puede todo cuando por uno mismo no sabe hacerlo.

Hay una raza muy exclusiva en España que siempre ha pretendido ser más papista que el propio Papa. Una raza que se esfuerza todo lo que puede para ser un referente en cada vez más campos sacándole el máximo rendimiento económico posible, y que por norma general saca a la luz productos y servicios que ya existen, y lo hace tarde y mal. Dentro de esta raza tenemos a Telefónica. El primer paso para arrasar en por aquel entonces un «mercado emegente» -que no tiene nada que ver con hacerse un hueco en él, porque esto va de o todo o nada– es invertir una cantidad tal de dinero con la que se podría comprar un pequeño país. Pero si más adelante los mercados reaccionan y resulta que todo es mentira, da lo mismo, porque hay que aguantar el tipo y ahí estamos con nuestro producto de éxito mundial. Y eso es lo que ocurrió con Terra, que sigue en pié. ¿Cómo lo hicieron? Copiando y tirando de talonario.

Luego vino el boom de las redes sociales, y mientras Facebook ganaba cada vez más renombre, Tuenti nacía y hacía lo propio en España. Telefónica no quería una parte de este mercado, lo quería todo y además, ahora mismo.Y lanzó Keteké. Un producto cerveza que le llamo yo. Este tipo de productos es como servir una cerveza como si fuese sidra levantando tal cantidad de espuma que quieras que no, te llama la atención y te informas. Referente mundial por un lado, proyecto ambicioso pero con la experiencia de la empresa por otro, publicidad y autombombo por ahí, Paris Hilton por allá. Espuma, espuma, espuma. Hasta que la espuma empieza a bajar muy poco después. La copia de la red social por exelencia es un estrepitoso fracaso, pero Keteké sigue en pié. ¿Cómo lo hicieron? Copiando y tirando de talonario. Fijaos que hasta ahora hemos mencionado dos casos conocidos, pero todos sabemos que Telefónica tiene un currículum bastante amplio en este sentido.

Pero amigos, el fracaso no es una opción, y no queremos ser parte del mercado, nosotros «somos» el mercado, y cuando uno lo ha intentado y no le sale bien, pero tiene el talonario muy grueso, lo usa. Pero ojo, porque cuando un niño se va de la playa o destruye el castillo que ha levantado para que otros no se beneficien o bien, sigue en la playa con su castillo, e invita a participar en él a otros niños pero con las condiciones del primero que llegó, no sea que todo el trabajo se vaya al traste por un capricho de los nuevos niños. Así que el plan en el caso de Tuenti huele contra el viento a que os compramos pero os dejamos a vosotros el trabajo, o bien, nos compráis, miráis y cobráis, pero no tocaréis. Y a la postre, Telefónica compra Tuenti. ¿Cómo lo han hecho? Tirando de talonario. Y de paso, se cargan así cualquier asomo de competencia.

Y esto huele de esta forma de cara a la galería, esa galería que mantiene en pié el negocio de Telefónica y de Tuenti, porque al parecer no somos dignos de comer del pan que predica y no se nos cuenta nada de lo que realmente hay, así que no queda otra que sacar nuestras propias conclusiones. De hecho en la nota de prensa que ya está circulando no pone ningún detalle crucial, pero si, mucho lenguaje técnico regado con un aura de éxito, futuro y muchas palabras cancamuseras. ¿Que no? Cito textualmente…

  • Esta transacción permite a Telefónica ganar una mayor exposición a la innovación que sucede en la Web y a los servicios que son demandados por los jóvenes, afianzando la posición de Telefónica en el mundo de Internet y en concreto en el ámbito de las redes sociales permitiéndole formar parte de un negocio en crecimiento que está transformando los modelos de relación y comunicación entre los usuarios de Internet.

La conclusión más allá de toda duda es que en España hay muy pocas iniciativas que puedan equipararse a otras similares del resto del mundo, y cuando no se sabe hacer lo propio, se tira de talonario para comprar el producto ya hecho. Pero no lo toquemos, no sea que nos lo carguemos. Dejemos trabajar a los expertos, que ahora trabajan para nosotros.

Lo puse ayer en un correo: Si es que en España, somos la caña. Bienvenidos a Tuentifónica