Wearables, ¿está tu app realmente adaptada? descubrelo

La tecnología conquista nuestros complementos en forma de wearables propiciando el aumento las aplicaciones propias, pero ¿realmente qué aportan?

Ya comentamos en este artículo muchas de las virtudes de los dispositivos wearables, y cómo sacar provecho de ellas para mejorar nuestro CRM. Todo esto es muy prometedor, pero para que sea posible los usuarios de los wearables deben de descargar tu aplicación, y para ello ésta debe proporcionar un valor añadido a usarla desde otra plataforma, ¿por qué?

Un usuario a la hora de instalarse una app en su weareable, tenderá a pensar ¿qué gano yo poniéndome esto aquí si en el smartphone tengo más funcionalidad y la pantalla es mucho más grande? Si respondemos a esta pregunta con motivos de peso, estaremos en el camino correcto.

Muchas empresas piensan que adaptar las aplicaciones a nuevos dispositivos consiste en reorganizar los controles de manera que estos sean usables desde la nueva plataforma. Hace poco discutíamos un tema similar en este artículo de los errores más cometidos que comprometen la UX en móviles. Este pensamiento es un error que, en el mejor de los casos, hará que tu app caiga en el olvido.

Wearables

Para adaptar una aplicación a dispositivos wearables debemos entender el concepto que se pretende transmitir con estos complementos. Un weareable no es un smartphone, y mucho menos una aplicación de escritorio. Debemos conocer e interiorizar la filosofía de los wearables para lograr hacer aplicaciones competentes, ya que si estamos haciendo un desarrollo para una plataforma que no conocemos en profundidad, caeremos en muchos errores de usabilidad sobre todo.

Vamos a ver una serie de consejos que ayudarán a la hora de plantear un proyecto relacionado con aplicaciones para wearables:

  1. Conoce la plataforma: Lo primero que tienes que hacer antes de plantear cualquier proyecto que incluya una aplicación o servicio para wearables es disponer de uno. Debes haberlo usado durante algún tiempo para conocer la manera en que se usa y así poder diseñar la aplicación con criterio. Además es muy recomendable que todas las personas de tu equipo que participen en el diseño de la aplicación también dispongan de un dispositivo y estén familiarizados con las tecnologías wearables.
  2. Sé minimalista: Este consejo se puede aplicar al desarrollo de aplicaciones en general (para uso cotidiano, no herramientas profesionales). Si hay una funcionalidad que puedes realizar en 2 pasos, no lo hagas en más. Puede parecer evidente, pero en el uso día a día de muchas aplicaciones perdemos tiempo en realizar acciones redundantes, y esto a largo plazo hace que nos cansemos de ellas. En los wearables esto cobra mucha más importancia al disponer de un área de acción mucho más pequeña, esto conlleva a que la funcionalidad de tu programa se presente en el menor número de pasos ya que navegar en un espacio tan pequeño resulta molesto.
  3. Utiliza los sensores: Como decíamos antes, los wearables son dispositivos con un área de acción reducida, por lo que debemos proporcionar al usuario la manera de interactuar con nuestra app de la manera más cómoda posible. Para ello podemos utilizar los sensores del dispositivo e integrarlos con nuestra app. El giroscopio nos puede dar mucha versatilidad a la hora de navegar por la aplicación, sobre todo si se trata de un smartwatch. Por otro lado, si necesitamos introducir información debemos hacerlo de la manera más sencilla y desatendida posible. Si se requiere la introducción de texto intenta hacerlo mediante el reconocimiento de voz.
  4. Utiliza notificaciones: Uno de los grandes fuertes para los usuarios en materia de usabilidad son las notificaciones. Poder ver de un vistazo información interesante hace mucho más cómodo que tener que sacar nuestro dispositivo, desbloquearlo y abrir la notificación. Debes aprovechar esta ventaja pero siendo cauteloso, ya que si te pasas podrás cansar al usuario y hacer que deshabilite las notificaciones o, peor aún, desinstale la app.
  5. Aprende de los mejores: Este consejo ha de seguirse para todo en la vida, pero relacionado con la materia, debemos tomar como base las aplicaciones mejor asentadas en el tipo de dispositivo objetivo de nuestro desarrollo. Google suele dirigir la vanguardia en este sentido, por lo que tomar como referencias aplicaciones como Keep o Maps nos puede dar ideas bastante interesantes. A parte de las propias de Google, podemos encontrar otras buenas aplicaciones que tienen diseño y funcionalidad adaptado a los wearables, algunas de ellas son: Playback Starter, MoveUp!, Wear Buddy o Wearable Widgets.
  6. Aprovéchate de las funcionalidades más naturales: Sistemas de pago o autentificación tienen una naturaleza relacionada con los dispositivos wearables. Debes aprovechar estas características e implementarlas de la manera más cómoda posible para el usuario.

Siguiendo estos consejos, conseguiremos que nuestras aplicaciones se integren fácilmente en el mundo de los wearables. No obstante hay que ser consciente de que no todas las aplicaciones tienen cabida en este mercado, por lo que siempre debemos realizar un estudio previo de viabilidad, en el cual encuestas a los usuarios son la mejor fuente de información. De momento la mayor parte de este sector se centra en pulseras y relojes, pero vamos viendo como poco a poco esta tendencia abarcará cualquier parte de nuestro cuerpo, y las tácticas de desarrollo cambiarán para cada una. ¿Tenéis vuestra aplicación adaptada?

 

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