Windows 10: La mejor oportunidad de linux para imponerse

Windows 10 es uno de los temas más hablados en estos días, y no es de extrañar puesto que los recientes cambios de concepto en él son admirables.

Microsoft se ha puesto las pilas y por fin está haciendo caso a los usuarios. Windows 10 ha sido liberado y parece que, en general, está recibiendo buenas críticas pese al periodo de transición en el que se encuentra, y es que los cambios de concepto introducidos por Microsoft venían siendo necesarios.

En muchos medios el titular del día está relacionado con las bondades y mejoras que Windows 10 trae: «Combina las virtudes de Windows 8 y Windows 7», «Descubre la vista de tareas y los escritorios virtuales», «prueba Cortana, el mejor asistente por voz del mercado», «Actualiza a Windows 10, ¡Es gratis!»… Todo esto está muy bien, pero ¿qué es lo que no sabemos?

Windows VS Linux

Windows se une a la persistente vulneración de la privacidad

Windows 10 recopila una enorme cantidad de datos sobre nuestro equipo y sobre nosotros mismos. De hecho muchos medios están empezando a ver esto como una evolución, ya que grandes empresas como Google o Facebook también recopilan lo hacen.

Parece que aludir a que otros también lo hacen ha hecho que los usuarios dejen de dar la importancia que tiene al hecho de que nos espíen todos los movimientos que hacemos en nuestro equipo. La gran excusa para no sentirse atacado es: «Si yo no tengo nada que esconder, que me miren lo que quieran.». Seguro que habéis escuchado esta frase infinidad de veces, o incluso vosotros mismos la habéis dicho.

Windows 10 trae activado por defecto el envío de datos por parte de decenas de aplicaciones. Si, los podemos desactivar, pero es tal la cantidad de elementos que envían datos que nos llevaría horas o incluso días, y la gente termina cediendo. Datos de ubicación, preferencias del sistema o incluso contactos son recopilados y enviados a Microsoft diariamente.

Supuestamente estos datos son para mejorar la experiencia del usuario, cosa que probablemente consigan. Por su parte Microsoft no oculta el recabamiento de información, y en principio no hay nada malo en que lo hagan. Pero no hay que olvidar que hay más objetivos cuando recopilan nuestros datos a parte de la mejora de la experiencia del usuario.

¿Por qué es malo que Microsoft tenga mis datos?

En realidad, para muchas personas no es malo. Hay mucha gente que no le importa que las grandes empresas manejen sus datos como si de un documento más se tratase, al fin y al cabo tú lo has querido. Pero claro, ¿para qué quieren las empresas nuestros datos? No me voy a explayar mucho en este tema ya que ha sido muy recurrente en los últimos años.

El principal uso de nuestros datos es generar contenido publicitario personalizado. Este punto a priori puede parecer no ser tan malo (oye, si te ofrecen productos acorde a tus gustos…) pero lo que se está consiguiendo es una inversión de papeles en el paradigma del mercado: ahora tu no necesitas productos, los productos hacen que los necesites. Esto limita a gran escala nuestra posibilidad de elección, ya que en realidad la publicidad que recibimos corresponde a las 4 empresas que han pagado más a Microsoft (u organizaciones similares) por tus datos.

Por otro lado, organizaciones como empresas aseguradoras y la sanidad privada compran diariamente datos de este tipo para determinar qué usuarios cumplen sus «requisitos», o lo que es lo mismo, qué pacientes le van a ser rentables a largo plazo. Es decir, datos personales que supuestamente son secretos y sólo deben desvelarse por causas de fuerza mayor son la materia prima con la que comercian las multinacionales más poderosas.

A parte de esto, y suponiendo que no fuese así, (aunque está demostrado que sí que lo es), si por cualquier razón Microsoft sufriera un ataque nuestros datos podrían ser robados y distribuidos. Esto ya ha ocurrido en varias plataformas, como bien sabréis, y aunque los que menos importancia le deis al tema aleguéis la frase que puse al principio, la verdad es que nadie quiere que sus datos personales (incluyendo claves de acceso) estén a merced del mejor postor.

Por último quiero comentar a los más escépticos que cada vez nuestros datos en la red pueden ocasionar consecuencias más drásticas en la vida real. Os dejo un enlace de Genbeta para que veáis algunas consecuencias reales: Cómo fabricar una muerte online: conviértete en asesino digital

Es hora de Linux

Linux es un sistema operativo hecho por y para los usuarios, es decir, ninguna multinacional maneja los hilos de la plataforma, es la gente como tú y como yo la que la desarrolla. Cuesta años concienciarse de los problemas referentes a ciertos aspectos de la sociedad, pero históricamente siempre han terminado saliendo a la luz.

La verdad es que con el fracaso que tuvo Windows 8 muchos esperábamos que linux ganase terreno, pero lo cierto es que con Windows 10 tiene una oportunidad aún mayor de brillar. Con decir que Linux no va a recopilar ningún dato personal y que proporciona una completísima funcionalidad, estamos afirmando que este sistema está haciendo las cosas mejor que ninguno (no depende de tus datos para funcionar a la perfección).

Por otro lado las empresas confían cada vez más en Linux, hecho que no es de extrañar ya que, aunque se hagan acuerdos empresariales de privacidad, a nadie le gusta que se recaben datos acerca de nuestra actividad empresarial. A parte de esto, Linux proporciona herramientas de calidad absolutamente profesional para desarrollar cualquier tipo de actividad, incluso a determinados sectores les proporciona herramientas exclusivas.

En el ámbito de Internet Linux no tiene rival. Internet nació en sistemas UNIX al igual que Linux, por lo que es natural que Internet utilice esta plataforma. Con decir que en la actualidad se estima que más del 95% de los sitios web utilizan sistemas basados en Linux (frente al 1’8% de Windows) nos sobran razones para reafirmarnos.

Si pasamos a hablar de las supercomputadoras, Linux abarca el 97% de las mismas, frente al 0’2% de Windows. Todos estos datos arrojan luz sobre que el uso de Windows es meramente inculcado: si cualquier equipo que adquirimos viene con este sistema instalado y preconfigurado, poca gente se va a preocupar en cambiarlo.

Ventajas y desventajas

Vamos a repasar las ventajas y desventajas que podemos encontrar entre ambos sistemas. Empezaremos por las ventajas de ambas plataformas:

Windows:

  • Curva de aprendizaje bastante baja.
  • Aplicaciones comerciales y compatibilidad (cerca del 80%).

Linux:

  • Es software libre, por lo que el coste es el más competitivo del mercado (coste 0).
  • Enorme cantidad de software disponible, en su mayoría libre y gratuito.
  • Mayor estabilidad.
  • Interfaz gráfica adaptable según el tipo de usuario.
  • Mayor seguridad (por lo general, no es necesario el uso de antivirus).
  • Los fallos son corregidos rápidamente (al tener detrás la comunidad de software más grande del mundo).
  • Actualizaciones constantes y sencillas.

Pasemos a ver ahora las desventajas de ambos sistemas:

Windows:

  • Coste por licencia.
  • Coste por actualización de versiones mayores.
  • Despilfarro de recursos en aspectos irrelevantes para muchos usuarios.
  • Mas inestable.
  • Es la plataforma para la que más virus se desarrollan.
  • Muchos estándares no son respetados y son impuestos por Microsoft (Saltos de líneas en documentos de texto, configuración del reloj interno…)
  • Recopila y envía datos del sistema y usuario.
  • Configuración y personalización limitada.

Linux:

  • Curva de aprendizaje media-alta.
  • La resolución de problemas requiere un poco más de dedicación.
  • Menor compatibilidad de software comercial.
  • El sector del videojuego tiene poco desarrollo en Linux (aunque va en aumento).

 

La principal razón por la que se usa Windows es por los acuerdos comerciales de los que dispone. Cuando compras un equipo nuevo, muchas veces no eres consciente de que casi 100€ del mismo van directamente a Microsoft. Pero dichos acuerdos comerciales de la multinacional han hecho que esto sea casi obligatorio, ya que en muy pocos casos te dejan la posibilidad de elegir.

No digo que el cambio vaya a ocurrir de la noche a la mañana, está claro, pero gracias a Internet la conciencia social se reactiva y temas tan callados como este salen a la luz. Creo que cada vez la gente es más consciente de que no quiere ser espiada y busca alternativas. En realidad lo natural sería probar un sistema gratuito y libre y, si termina por no convencerte, pasar a uno de pago.

Pienso que, como ha demostrado Google con Android, el uso de la plataforma Linux se impondría a las demás de tener un buen apoyo por parte de las empresas fabricantes de software y videojuegos. ¿Qué pensáis vosotros?